Nuestra palabra
Aplicando la ley, la doctrina jurídica del autor mediato y las pruebas indiciarias, la lógica de sentencia condenatoria resulta para la mayoría de los expertos, irrefutable. Para otros la sentencia debió ser de inocencia. El tribunal, compuesto por tres jueces, sus asistentes y/o asesores, publicaban en Internet el resumen de cada una de las 160 sesiones a las pocas horas de concluida cada sesión. Usaron computación móvil, procesadores de textos y ambientes colaborativos, pues cada uno de los tres jueces tenían roles complementarios y altamente especializados: procesal, penal y jurisprudencia. Estas facilidades tecnológicas y las competencias profesionales de cada uno de ellos han permitido, cumplir con la ley y emitir una sentencia mundialmente comentada y elogiada por muchos, en menos de los cinco días que da como plazo la norma. En los más de 780 folios se mantiene una consistencia lógica inusual para el volumen de la información procesada, según los expertos, además de las características académicas y la calidad de la redacción. Realmente se concatenó la ley, la moral, la ética, la tecnología y la prensa en un hecho que ha durado quince meses y que sentará precedentes de diverso tipo, aunque siempre será oportuno esperar la instancia de la Suprema. Pero nuestra inquietud aun no resuelta, tomó alcances alarmantes cuando nos enteramos del puente colgante que se descolgó en Ayacucho esta semana, y del camión cisterna que escupió fuego ayer martes, calcinando a más de 20 pasajeros del ómnibus que colisionó lateralmente abriendo un boquete ardiente en la cisterna. ¿De qué forma esta comunidad de Cora Cora podía haber exigido al actual Alcalde, o los últimos 18 alcaldes antecesores del puesto, a darle el mantenimiento respectivo a esa vital infraestructura regional? Porque esperar que lo hubieran hecho de oficio o por la llamada de su conciencia ética es una ilusión. Tal vez si fuera obligatorio publicar el cronograma de mantenimiento de la infraestructura de uso público, en cumplimiento de la Ley de transparencia, por lo tanto de acceso a la prensa, esta tragedia se hubiera evitado. ¿Qué impide que el MTC regule el transporte público interprovincial incluyendo el aporte que la tecnología está en posibilidades de brindar actualmente? Hoy existen sistemas de autenticación de identidad y validación de tareas y tiempos, que bien podrían impedir que un mismo chofer haga dos y hasta tres turnos seguidos. Su implementación y uso serían obligatorios, siendo penado con cárcel hechos que violen estos controles. También existen sistemas inteligentes de control y mantenimiento preventivo y correctivo de instalaciones e infraestructura en general. El lunes se cayó un puente colgante en Cora Cora, mañana qué podría pasar. Recordemos que solo después del incendio en Utopía, el MEM y el Indeci sacaron la norma que obligaba al uso del cable cero halógenos. La tecnología puede contribuir a mejorar nuestra calidad de vida en muchos aspectos que no están en el colectivo mental de las mayorías. Lo penoso es que la minorías que sí lo sabemos, hacemos poco por cambiar esta situación. Nuestra ética personal debería incluir esta tarea, con la finalidad de ampliar la visión y las responsabilidades de las autoridades, del nivel que éstas sean y en todos los puntos del país. También será un camino de recorrido eterno, pero mientras más pronto empecemos a recorrerlo, menos será la brecha a cerrar entre nuestra ética y lo que la tecnología puede hacer por nuestros prójimos. Esperamos que hayan pasado una Semana Santa de profunda reflexión.
|
|